Palabras por los Cincuenta Años del Centro de Estudios Económicos.
Por el Dr. José Antonio Romero Tellaeche, Director del CEE.

En 2014, el Centro de Estudios Económicos (CEE) celebró sus primeras cinco décadas de enseñanza, aprendizaje y búsqueda del conocimiento. Esta solemne ocasión nos invita a recordar el origen de nuestro Centro y los personajes que hicieron posible su fundación. En 1959 murió Alfonso Reyes, quien presidiera El Colegio desde los años cuarenta. A su muerte fue sucedido por Daniel Cosío Villegas, quien había estudiado Economía en Estados Unidos y Europa, y había sido fundador de la Escuela de Economía de la UNAM.

Bajo la presidencia de Cosío Villegas se creó el Centro de Estudios Internacionales (CEI) con el objetivo de ampliar la enseñanza dentro de El Colegio hacia otras disciplinas sociales.
Cosío Villegas invitó al entonces funcionario de la Secretaría de Hacienda, Víctor Urquidi, a impartir las clases de Economía en el CEI.

En aquél entonces existían pocos lugares para estudiar Economía en el país. Y entre éstos, algunos se veían dominados por los pensamientos dogmáticos imperantes de la época. Víctor Urquidi había estudiado en la London School of  Economics, lugar donde había aprendido que la Ciencia Económica estaba íntimamente relacionada con otras disciplinas sociales, tales como la Ciencia Política, la Sociología y la Historia. Por tal razón, Víctor Urquidi y Cosío Villegas querían que la enseñanza de la Economía en El Colegio fuera multidisciplinar, de la misma forma que ocurría en las universidades europeas y norteamericanas.

De esta manera, los primeros alumnos del CEI recibieron novedosos cursos sobre economía keynesiana y teorías del comercio internacional. El éxito de este proyecto animó a Cosío Villegas a proponer la creación de un Centro de Estudios Económicos en El Colegio. Para tal propósito se reunió Víctor Urquidi en 1962. Ambos deseaban un espacio donde los alumnos pudieran aprender de una forma integral y multidisciplinar la ciencia económica moderna. En ese lugar, los estudiantes también podrían encontrar las herramientas para convertirse en investigadores. Y –en palabras del mismo Víctor Urquidi- la enseñanza sería libre y neutral, los alumnos no tendrían que alinearse a algún dogma radical, fuera marxista o liberal.

El Banco de México apoyó el proyecto para la creación del CEE. A la par, Cosío Villegas planteó la necesidad de fundar también un Centro de Estudios Demográficos. Ambos proyectos se fusionaron y dieron vida en 1964 al Centro de Estudios Económicos y Demográficos (CEED).

Cosío Villegas sugirió que el CEED impartiera dentro de sus programas académicos una Maestría en Economía, pues en aquella época no existían posgrados en esta área dentro del país. De ésta forma, nuestra Maestría se convirtió en el primer posgrado orientado a las ciencias económicas en México. En esta misión, Cosío Villegas y Víctor Urquidi contaron con el invaluable apoyo de Consuelo Meyer y Leopoldo Solís para diseñar los temarios que serían impartidos. Desde entonces y hasta la fecha, nuestro Centro ofrece enseñanza amplia y vanguardista en los temas que demanda la economía nacional e internacional.

Debido a la alta demanda de estudiantes que recibió el Centro de Estudios Económicos y Demográficos durante sus primeros años, en 1981 se aprobó su división en dos: el Centro de Estudios Económicos y el Centro de Estudios Demográficos y de Desarrollo Urbano, hoy conocido como Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales, o bien, CEDUA. A partir de entonces, la Economía y la Demografía en El Colegio de México tomaron caminos propios, pero se mantuvieron unidas por su pasado común.

Las décadas siguientes a 1981 fueron prósperas para nuestro Centro. La Maestría en Economía se afianzó como el programa de posgrado más prestigioso en su tipo. En 2001, nuestro Centro comenzó un nuevo y ambicioso episodio en su historia, pues se aprobó la creación del Doctorado en Economía. El objetivo primordial de este nuevo programa consistió en formar economistas capaces de producir investigación independiente sobre problemas económicos relevantes, haciendo uso de las técnicas más apropiadas y de la literatura económica pertinente en el ámbito internacional.

Con cincuenta años de experiencia formado economistas a nivel de posgrado, este año nuestro Centro comenzó a escribir su capítulo más reciente: la Licenciatura en Economía. Se trata de nuestro tercer programa académico y el decimonoveno de El Colegio de México. La primera convocatoria fue abierta en enero de 2014 tras una intensa fase de planeación, misma que tuvo como eje rector crear una licenciatura apta para formar ciudadanos capaces de participar activamente en el desarrollo económico de México.

Nuestra Licenciatura surgió para cubrir tres necesidades. En primer lugar, para reclutar al talento joven mexicano desde su fase preparatoria y ofrecerle formación gratuita de alta calidad e independiente ante cualquier dogma u orientación ideológica. En segundo lugar, para preparar economistas que ocupen un lugar en la élite intelectual del país y que sean buenos tomadores de decisiones. Y en tercer lugar, para promover que los estudiantes continúen sus estudios en el extranjero.

El Centro de Estudios Económicos se encuentra hoy en un periodo de prosperidad sin precedentes. Y esto es gracias a las personas que han dedicado su trabajo para hacerlo posible.
Hoy contamos con los medios para hacer frente a los retos que se vislumbran en el futuro. Y tenemos la capacidad de convertir esos retos en oportunidades.

Seguiremos formando economistas críticos e integrales, a partir de fuertes bases cuantitativas y cualitativas. Nuestros egresados seguirán contando con la preparación necesaria para emprender una carrera laboral o para continuar sus estudios en la universidad extranjera de su elección. Estamos comprometidos a formar profesionales seguros de sí mismos, independientes, competitivos y conscientes de su responsabilidad para con el desarrollo del país. Que se sientan orgullosos de ser mexicanos en un mundo globalizado. Pues, como dijo Joan Miró, “para ser universal, primero hay que ser local”.

 

 

50 años CEE